En el Masaje Tradicional Tailandés, con un poder curativo, el terapeuta realiza presiones, estiramientos y diferentes maniobras en el cuerpo del paciente, siguiendo las líneas de energía del cuerpo llamadas “líneas sen”. Empezando por los pies y subiendo por todo el cuerpo (piernas, abdomen, espalda, brazos, dedos y cabeza), se estimulan ciertos puntos energéticos para eliminar dolores, bloqueos y deficiencias.
Se trabaja descalzo y vestido con ropa cómoda, principalmente con telas de fibras naturales y holgadas, sin usar aceites y sobre un futón (colchón) ubicado en el piso.
El receptor al mantener los ojos cerrados, descansa la vista, y su capacidad de atención va hacia adentro, hacia lo que siente.
El terapeuta trabaja en silencio, y pueden tener música suave durante la sesión.
El descanso de los sentidos de la vista y del oído favorece la relajación y la mirada interna.
Al masaje tradicional tailandés lo llaman “el yoga de los perezosos”, ya que muchas de sus maniobras son similares a las del yoga, las mismas son asistidas por el terapeuta mientras que el paciente se encuentra relajado y sin realizar ningún esfuerzo.